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Ἀρχική σελίς
Ἀρχική σελίς

Mensaje de Navidad 2013 del Patriarca Ecuménico.

Ἐπιστροφή
Ἐπιστροφή

Prot. No. 1109

ENCICLICA PATRIARCAL
PARA LA NAVIDAD


+ BARTOLOME
por la misericordia de Dios Arzobispo de Constantinpla-Nueva Roma y Patriarca Ecuménico
a toda la plenitud de la Iglesia:
Gracia, Misericordia y Paz
del Salvador Cristo nacido en Belén

*  *  *

Hermanos e hijos amados en el Señor,

“Un niño ha nacido para nosotros, un hijo, y se nos ha dado!”
(Is. 9:5)

Con entusiasmo y gozosamente el Profeta nos informa de manera predictiva desde muchos siglos atrás el nacimiento del Niño Jesús de la siempre-virgen María. Ciertamente, no había entonces, período de inscripción en tiempos de Cesar Augusto, lugar en hospedaje alguno para el alojamiento de la Virgen fecundada a través del Espíritu Santo y, de esta manera, su prometido y protector San José fue obligado a conducirla a una cueva, al pesebre de los animales “para dar a luz al Niño”.

El cielo y la tierra lo reciben ofreciendo agradecimientos al Creador: “los ángeles la alabanza; el cielo la estrella; los magos los obsequios; los pastores el milagro; la tierra la cueva; el desierto el pesebre; nosotros, pues, la madre virgen”. Los pastores pastorean “sobre su rebaño” y guardan “las guardias de la noche”, mientras los ángeles contemplando extáticos alaban el Misterio. (Vísperas de la Fiesta de las Navidades)

La dulzura de la noche santa de las Navidades envuelve a todo el mundo. Y en medio de las tristezas y dolores humanos, de la crisis y de las crisis, de las pasiones y de las enemistades, de las intranquilidades y de las decepciones, se proyecta como nunca verdadero y actual el misterio de la encarnación del Dios Verbo, quien descendió como “precipitación sobre vellón” (Sal. 72, 7).

Bajo el silencio y la paz de la santa noche de las Navidades, Jesucristo, el-sin-principio, el Invisible, el Inaprehensible, el Incorpóreo, el-que-siempre-es, el-que-es-tal-como-es, adviene en el drama de la historia humana asumiendo carne, de modo insignificante, simple, pobre, desconocido. Adviene al mismo tiempo como el “ángel del gran consejo, consejero admirable, (…) poderoso, señor de la paz, padre del siglo venidero.” (Is. 9:6).

Sí, viene como hombre de una Madre Virgen, y así desata el lazo de la iniquidad y da, con su Gracia y con su Misericordia, la salida a las dudas de la vida, la determinación, y el valor, y el contenido, y el carácter distintivo y ejemplificador, y el modelo a la aventura humana.

El Señor tomó toda la naturaleza humana y la santificó. El Dios eterno aceptó hacerse por nosotros un embrión y ser fecundado en el útero de la Theotokos. De esta manera honró a la vida humana desde su fase más prematura y enseñó el respeto al hombre desde el principio mismo de su vida. El que creó todas las cosas se condescendió a nacer como un niño y a ser alimentado con la leche de la Virgen. De esta manera honró la virginidad y la maternidad espiritual y física. Por ello San Gregorio el Teólogo exhorta: “mujeres sed vírgenes, a fin de que seais madres de Cristo” (Discurso 58, En la Teofanía, PG 36, 313A).

E instituyó el Señor la convivencia conyugal del hombre y de la mujer en la santa familia. Esta institución de la familia cristiana es la célula de la vida y la incubadora del desarrollo saludable de los hijos en cuerpo y alma. Por lo tanto, es deber de la Iglesia, como así también obligación del liderazgo de cada pueblo, el fortalecimiento de la institución de la familia a través de diferentes medios.

Para que se desarrolle un niño saludable y normalmente es necesaria una familia en la cual el hombre y la mujer vivan armoniosamente, como un solo cuerpo, una sola carne, una sola alma, subyugándose el uno hacia el otro.

Estamos seguros de que todos los líderes espirituales y eclesiásticos, como pastores que pastorean, como así también los que lideran las cosas del mundo, conocen y aceptan esta divina verdad y realidad, que proclamamos desde el Patriarcado Ecuménico también en esta presente Navidad. Todos debemos estimular la creación y el funcionamiento de familias normales para que reproduzcan ciudadanos felices y saludables anímicamente, llenos de sentimientos de seguridad, basados en la percepción del resguardo de un padre fuerte y protector y de una madre afectuosa y amorosa, en fin, familias en las cuales ha de descansar Dios. Invitamos y exhortamos a toda la plenitud de nuestra Santa Iglesia Ortodoxa a que, viviendo dignamente la vocación a la cual ha sido llamado, haga todo lo posible para el sostén de la institución de la familia.

Hermanos, “la noche está muy avanzada y se acerca el día” (Rom. 13:12). Ya los pastores se dirigen hacia Belén proclamando el milagro y nos invitan a que los sigamos, como otros “magos observadores de estrellas llenos de alegría” (Troparion de la IV Oda del Matutino de la Fiesta de las Navidades), ofreciéndole a Él “regalos honorables”: “oro probado, como Rey de los siglos, e incienso como Dios de todos y mirra como el eterno resucitado de entre los muertos a los tres días” (Anatolio, Stichirón idiómelon de las Vísperas de la Fiesta de las Navidades). Es decir, los presentes de nuestro amor y de nuestra fe, y de nuestras pruebas como cristianos y, especialmente, como ortodoxos, en el espíritu y la tradición, familiar, patrística, eclesiástica, que siempre actúa rectamente a través de los siglos, y que continúa hasta hoy nuestra bendita sociedad, de la cual célula y vida e incremento de acuerdo a Dios es, refrendamos, la familia.

Hermanos e hijos,

2013 años se cumplieron desde el nacimiento según la carne de Cristo;
2013 años y Cristo, como entonces, no cesa de ser perseguido en el rostro de los débiles por Herodes y por los reinantes Herodes que hoy toman diferentes formas;
2013 años y Cristo es perseguido en las personas de los cristianos de Siria, y no solamente;
2013 años y Cristo se va, como refugiado con ellos, ahora no a Egipto, sinó al Líbano, a Europa, a América y a otras partes por seguridad en la inseguridad del mundo;
2013 años y el Niño Jesús está todavía prisionero con los dos jerarcas de Siria, Pablo y Juan, con las monjas ortodoxas y con otros cristianos conocidos y desconocidos;
2013 años y Cristo es cruficicado nuevamente con todos aquellos que son torturados y masacrados por no traicionar su fe en Aquel;
2013 años y Cristo es asesinado todos los días en las personas de miles de embriones, cuyos padres no dejan nacer;
2013 años y Cristo es burlado y escarnecido en el rostro de todos los niños infelices que viven bajo las circunstancias de las crisis familiares, de la carencia y de la pobreza.

El dolor, el sufrimiento y los padecimientos de los hombres vino -y viene- en estas Navidades a asumir el Señor, quien dice “ya que lo hicisteis a uno de estos de mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis” (Mt. 25: 40-41). Por ellos vino de la Virgen; por ellos se hizo hombre; por ellos sufrió, fue crucificado, resucitó: es decir, por todos nosotros! Tomemos, pues, cada uno de nosotros, su cruz personal a fin de que encontremos gracia y misericordia como oportuno auxilio; a fin de que “esté Dios con nosotros”, el Emanuel nacido, el Salvador y Soberano. Amén.

Navidad de 2013
+ B(artolomé) de Constantinopla
Vuestro ferviente suplicante ante Dios